Tener la edad “correcta” es uno de los filtros que los bancos revisan antes de prestarte dinero. No importa si quieres remodelar tu casa, comprar un auto o simplemente cubrir un imprevisto: la edad mínima y máxima puede marcar la diferencia entre una aprobación exprés y un rotundo “no, gracias”. Veamos qué tan flexible (o estricta) es esta regla en Colombia, y cómo prepararte sin importar cuántos años tengas.
Edad mínima: la mayoría de edad financiera
En Colombia la base legal indica que a partir de los 18 años puedes firmar contratos y aparecer en datacrédito. Si acabas de cumplir 18, tu principal reto será demostrar ingresos estables o presentar un aval. Muchos bancos ofrecen productos “joven” o tarjetas básicas para ayudarte a construir historial antes de un préstamo grande.
Edad máxima: el límite lo pone el plazo
Los reguladores no fijan una edad tope, pero las entidades sí. Cada banco calcula la suma edad actual + plazo solicitado; si ese número rebasa su política interna, negará el crédito o acortará el plazo.
En la práctica la mayoría de los bancos corta a los 70–75 años para préstamos personales y a 80+ años (edad + plazo) para hipotecas de plazos largos.
¿Por qué la edad importa tanto?
- Riesgo de incumplimiento: estadísticamente, la probabilidad de incapacidad o fallecimiento aumenta con la edad; a menor horizonte laboral, menor margen para pagar el préstamo.
- Leyes de seguro: muchos créditos incluyen un seguro de vida deudor. Las aseguradoras fijan límites de suscripción (edad máxima de ingreso y permanencia) que el banco debe respetar.
- Capacidad de pago proyectada: cuanto más lejos estés de la pensión, más cómodo es para la entidad aprobar plazos largos sin comprometer tu flujo de ingresos.
Otros factores que pueden “ganarle” a la edad
- Historial crediticio impecable (pagos puntuales, baja utilización de créditos).
- Ingresos comprobables y consistentes con el monto solicitado.
- Relación previa con el banco (cuentas, inversiones, nómina).
Un solicitante de 60 años con excelentes ingresos y historial sólido tendrá más oportunidades que uno de 25 años sin historial ni empleo estable.
Consejos si tienes entre 18 y 30 años
- Empieza con productos pequeños (tarjeta, micropréstamo) y paga puntualmente.
- Evita solicitar varios créditos al mismo tiempo; demasiadas consultas restan puntos.
- Mantén la relación deuda/ingreso por debajo de 30%.
Consejos si tienes más de 55 años
- Opta por plazos cortos; así tu edad + plazo quedará dentro de política.
- Considera incluir un coacreditado más joven, especialmente en hipotecas.
- Si tienes pensión o renta vitalicia, preséntala como ingreso fijo.
- Revisa el costo del seguro de vida; puede encarecer el crédito en este rango de edad.
La edad no es una barrera infranqueable, pero sí una variable clave en la ecuación de riesgo para las entidades financieras. Recuerda:
- Mayoría de edad es igual a 18 años, pero empezar pronto no significa endeudarte sin plan.
- El reloj corre hacia los 70–75 años en la mayoría de los créditos; ajusta el plazo a tu realidad laboral y de salud.
- No firmes por impulso. Analiza tu capacidad de pago, compara ofertas y revisa el contrato (incluido el seguro).
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